#GermanWingsCrash Solución: Dos personas en cabina

Una regla básica en investigación de accidentes consiste en no tratar de buscar una solución al que acaba de ocurrir. La razón para ello es que suele tratarse de una combinación excepcional de circunstancias que es improbable que vuelvan a aparecer juntas. Por ello, habitualmente se prefiere prevenir esas circunstancias individuales, es decir, se ataca a los componentes más que a una improbable combinación.

Esto no quita para que, si un accidente se repite -como ocurrió en el caso Spanair, repetido exactamente 21 años después de otro idéntico y con el mismo tipo de avión ocurrido en Detroit- nos preguntemos legítimamente qué se hizo en ese ataque a las circunstancias individuales para permitir que el mismo resultado se produzca de nuevo.

Tras el caso de German Wings, nos encontramos atacados por los tiempos y los miedos que introducen los medios de comunicación: ¿Puede enloquecer un piloto? Por supuesto; como cualquier otro. ¿Debemos empezar a tratar de prevenir tal posibilidad con reglas como la de dos personas en cabina? Veamos:

  • ¿Podría un miembro de la tripulación auxiliar colocar un veneno de gran potencia en la bebida o la comida de los pasajeros o en la de los pilotos? Y si también vigilamos a éstos…¿podría hacer lo mismo alguien encargado de la preparación del catering?…
  • ¿Podría un técnico de mantenimiento provocar una avería difícil de detectar pero que llevase a un avión a estrellarse?
  • ¿Podría alguien encargado de la carga de equipajes introducir algún elemento explosivo, incendiario o corrosivo junto con las maletas?

Éstas y muchas más posibilidades -algunas se me ocurren y no las voy a incluir para no dar ideas- se pueden dar y no parece que la política más acertada sea dejarse guiar por el impacto del último caso para tomar decisiones. De hecho, no deberíamos olvidar que un caso como el de German Wings ha sido posible gracias a la introducción de una puerta blindada -otra respuesta rápida a una situación de pánico provocada por medios de comunicación- que separa a la cabina del resto del avión.

Cuando subimos a un avión, y prácticamente cuando hacemos cualquier otra cosa, existe un elemento de riesgo. Tenemos dos posibilidades: Aceptar ese simple hecho y tratar de limitar al máximo lo que podríamos considerar riesgos razonables o tratar de controlar absolutamente todo…carrera estéril que no conduce a ninguna parte salvo a que el siguiente problema sea provocado por la última solución.

Quizás sería bueno para los que optan por la idea de control total revisar el caso EgyptAir 990. Ocurrió antes del 11S y aún no había puertas blindadas. De hecho, el comandante del avión entró a la cabina y trató de recuperar el avión. El piloto suicida se limitó a cortar el flujo del combustible a los motores…es decir, si alguien tiene la intención siempre puede encontrar una acción para la que el tiempo disponible no sea suficiente o jugar con el factor sorpresa para neutralizar al que se supone que le controla. En ese vuelo había dos pilotos más que, de haber sospechado qué estaba ocurriendo, podrían haber reducido al suicida…cosa que, evidentemente, nunca podrían haber hecho con una puerta blindada entre ellos, incluso con la regla de dos personas en cabina.

¿Qué tal si este tipo de situaciones se analizan en frío y sin dejarse llevar por la presión, el pánico y los tiempos que establecen los medios de comunicación? ¿Aporta algo el que le hagamos saber al piloto, por el simple procedimiento de que nunca esté solo en cabina, que es sospechoso? ¿Soluciona algo si tenemos en cuenta que otros puestos, como los mencionados más arriba, pueden ser también utilizados para un asesinato masivo?

Un poco de sentido común sería de agradecer algunas veces. Tratar de limitar los riesgos es correcto. Dejar que el terror y la paranoia decidan por nosotros, no.

#GermanWingsCrash: The use of an accident

One day after the accident, as it could be expected, there is not a clear knowledge about what happened. Some witnesses saw the plane flying near the ground in a high place and controllers reported that the plane was descending for several minutes without reporting anything. That could be enough to discard the terrorism hypothesis and not much more.

Even though, many people used this accident to sell some ideas that could be interesting for them. Thus, NYT asked if A-320 was safe while some others charged against low-cost companies, against the automation and against the recruiting and training policies applied to pilots.

All of them can be legitimate concerns -if you want, suspicious the article by NYT coming from USA where the main Airbus competitor, Boeing, comes from- but…now?

We don’t know nothing yet. Perhaps, when we have the facts, we can conclude that an official enquiry is biased -as many of us could think of cases like AF447- but now, we only can wait to know the facts. This should not be an opportunity to get a loudspeaker for our own concerns when we don’t have the faintest idea about if they are related or not with the accident. The respect for the victims of the accident demands from us not to use them in such a dirty way.

Elecciones en Andalucía: ¿Ensayo general?

Quizás las elecciones andaluzas han tenido algo distinto: Por primera vez, no todos han ganado sino que algunos han admitido derrotas, en unos casos sin paliativos y en otros casos en relación a sus expectativas iniciales.

El gran derrotado es, sin duda alguna, el PP. No olvidemos que el PP ganó las anteriores elecciones pero el frentepopulismo habitual hizo que no pudiese gobernar y continuase haciéndolo el PSOE. En este caso no ha sido así y el error de presentar un candidato que correspondía más al capricho de la cúpula dirigente que a una trayectoria en la política andaluza es tal que invita a pensar si ha sido un error o responde a un apaño entre los dos partidos mayoritarios.

Detalles estéticos como que un personaje del PP critique a Ciudadanos por venir de Cataluña cuando el líder de este grupo, Albert Rivera, es nacido en Barcelona con familia en Málaga…exactamente igual que el candidato del PP no rozan el ridículo sino que se revuelcan en él. El candidato puede haber tenido un papel digno pero, en este caso, la referencia del votante no ha sido el candidato sino las siglas PP y el gobierno de Mariano Rajoy. Moreno Bonilla ha recibido la patada que iba destinada a Rajoy y a sus palmeros.

Izquierda Unida se ha hundido. Tampoco resulta extraño. Su alianza con el PSOE la vació de contenido y, por añadidura, tuvo algunas conductas de corte claramente populista y, en ese terreno, está claro que no puede competir con Podemos. Simplemente, se ha convertido en irrelevante y ha sido fagocitada por el PSOE y Podemos.

También se ha convertido en irrelevante UPyD. El afán de protagonismo de Rosa Díez ha llevado a su partido a un punto del que probablemente ya no se recuperará. En su momento, se planteó la fusión con Ciudadanos, opción que habría sido perfectamente lógica como el propio líder de Ciudadanos ha repetido una y otra vez pero hubo un problema de estrellatos individuales. Esos mismos estrellatos individuales provocaron una crisis en su partido cuando a un eurodiputado, Sosa Wagner, se le ocurrió sugerir el acercamiento a Ciudadanos con el resultado final de que, tras ser atacado internamente con todo lo que tuvieran a su alcance, acabó por abandonar el partido…conducta que, muy probablemente, va a ser seguida por muchos afiliados actuales. Opinión personal: UPyD está llamado a su desaparición a corto plazo. Sin duda, la emergencia de Ciudadanos contribuirá a ello.

Vox se ha presentado como “el PP auténtico” y, al igual que le ocurrió en las elecciones europeas, ha fracasado. Una cosa es que el PP haya incumplido por completo su programa electoral y otra cosa es que alguien se presente representando “las esencias peperas”. Sabemos a quién se opone Vox -al PP- pero no qué es lo que pretende traer y, además, lleva consigo una sospecha inevitable: Durante mucho tiempo, se ha asumido que el PP no era extrema derecha pero que la gente de extrema derecha estaba dentro del PP. Muy probablemente, eso se pueda decir ahora de Vox pero con una diferencia importante: El PP ha llegado a tener 700.000 militantes y, en esa masa, la gente de extrema derecha podía quedar muy diluida. En Vox la situación podría ser muy distinta y tener mucho más peso. ¿Desaparecerá Vox tras su segundo fracaso? No está claro. La experiencia francesa demuestra -si alguien tenía dudas sobre ello- que el voto de extrema izquierda y el de extrema derecha están muy cercanos y, si en España apareciese una Marine Le Pen, hoy por hoy cabría esperar que apareciera en Vox.

Ciudadanos ha salido prácticamente de la nada y, teniendo en cuenta el punto de partida, puede decirse que ha tenido un gran resultado. De lo que haga ahora va a depender su proyección nacional. Ciudadanos ha empleado un lenguaje claro en contra de la corrupción y el bipartidismo y no trae una mochila de acuerdos ni financiaciones venezolanas ni iraníes ni de corruptelas de sus dirigentes. Un acuerdo con el PSOE, sin embargo, puede hacerles perder cualquier oportunidad a nivel nacional…y no olvidemos que el cabeza de lista de Ciudadanos en Andalucía viene precisamente de ahí, de pactar con el PSOE en Sanlúcar de Barrameda. El crecimiento explosivo que ha tenido Ciudadanos hace que su líder tenga que multiplicarse porque no tiene detrás una estructura confiable…el caldo de cultivo perfecto para que se les cuelen en el partido oportunistas al olor del poder. Ésos son los riesgos del próximo futuro para Ciudadanos: Qué y con quién pacta y un crecimiento explosivo que le puede llevar a meter personajes indeseables en sus filas.

La aparición de Podemos no es ninguna sorpresa tras los resultados de las europeas pero, en relación con los resultados esperados, parece que se desinfla un poco el soufflé. En la campaña de las europeas eran unos desconocidos espléndidamente tratados por algunos medios de comunicación y centrados en la crítica. A medida que se ha ido conociendo más, han sido muchos los potenciales votantes que se han ido apartando de ellos, movimiento que podría esperarse que continúe dependiendo no sólo de la evolución de sus propios y feos asuntos internos sino, por ejemplo, de qué ocurra en Grecia o en Venezuela en los próximos meses. No ha barrido en Andalucía y, sobre todo, no se ha convertido en un partido transversal como pretendía sino en un reducto del más populista de los radicalismos. La referencia de Venezuela -oportunamente sacada a relucir en un programa de TVE2 hace pocos días- va a estar ahí, les guste a ellos o no.

Nos quedaría el papel de la ¿gran triunfadora? Sólo si la comparamos con la debacle del otro gran partido pero ha conseguido exactamente el mismo número de diputados que tenía. ¿Dónde está el gran triunfo? ¿En haber aguantado la supuesta marea de Podemos? Lo dicho para Ciudadanos vale para Podemos: Un crecimiento explosivo obliga a buscar candidatos donde sea…y la candidata de Podemos en Andalucía podría haber sido peor pero no es fácil. Sin duda, eso ha beneficiado al PSOE. La campaña electoral ha sido muy ilustrativa: Antes de las elecciones, dentro del PSOE se jugaba con la idea de que Susana Díaz pudiera ocupar el lugar que actualmente ocupa Pedro Sánchez y, tal vez, tanto los resultados como, sobre todo, la conducta vista en la campaña ha dejado algo en evidencia: Susana Díaz no es homologable en el resto de España. Pedro Sánchez funcionará o tendrán que buscar un recambio…o el PSOE irá a su liquidación pero lo que parece claro es que Susana Díaz no es la gran promesa del PSOE para unas elecciones generales…salvo que el PSOE quiera hacer un ridículo homologable al del PP en Andalucía.

Si alguien se presenta como “la guardiana de las esencias andaluzas”, tal vez el mensaje le vaya bien y le funcione pero es un mensaje limitante si quiere salir de su ámbito. Algunos aún recordamos la célebre “operación Roca” -que no consiguió un solo diputado- y en la que, cuando le preguntaron a Fraga por su opinión, respondió “¿Cómo vamos a votar como el número uno de España al número dos de Cataluña?”. En realidad, no se trataba de números uno ni dos sino de que alguien tenía una trayectoria política en la que había hecho gala de nacionalismo catalán. ¿En qué mundo vivía cuando trató de presentarse como cabeza de lista en unas elecciones generales? Susana Díaz podría reeditar la operación Roca, cosa que le habrá dado un respiro a Pedro Sánchez…al menos, hasta que se abran las urnas en las elecciones municipales ya muy próximas.

En suma, unas elecciones muy instructivas.

Los “ciudacans” del PP

¿Tenemos unos políticos que son tontos, nos toman por tontos o las dos cosas? Cada vez veo más claro que la tercera es la opción válida pero, al mismo tiempo, tengo la sensación de que la cosecha de idiotas ha sido especialmente abundante en el PP.

Hace tiempo, comparando a Bush con Zapatero, llegaba a la conclusión de que el primero era más inteligente porque, siendo consciente de sus carencias, se había rodeado de gente que pudiera cubrirlas y a la que llegaba a pedir permiso para ir a mear (esto no es figurado; es literal y fue grabado por un micrófono direccional indiscreto). Zapatero, por su parte, prefería rodearse de gente que no le hiciera sombra y, como eso era bastante difícil, se rodeó de nulidades. Bien; pues hasta en eso se parece el PP actual a Zapatero si es que no lo ha superado:

Su sociólogo de cabecera, Arriola, les ha convencido de que lo mejor que pueden hacer es asustar con el coco de Podemos para que la gente vaya a votarles a ellos. Me atrevería a asegurar que, como parte de tan lúcida estrategia, tienen los cajones llenos de dossieres con los que, presuntamente, podrán derribarlos cuando estén en su punto más álgido…eso si no lo consiguen antes Monedero y Tania Sánchez. Problema: ¿Ha hablado alguna vez Arriola o alguno de sus aconsejados con un futuro votante convencido de Podemos? ¿Se ha dado cuenta de que, diga lo que diga, será atribuido a “infundios del falaz contubernio” como decían en la época franquista o “y los tuyos ¿qué?” puesto que todo el que ha tocado poder aquí, y algunos sin hacerlo, ha robado? Menciono la posibilidad de que Monedero y Tania Sánchez puedan hacer lo que no va a poder hacer el PP porque son dos sujetos que caen mal. Los suyos les pueden perdonar los chanchullos pero es más difícil disculparles que sean maleducados y desabridos.

Arriola les ha aconsejado a sus pupilos dar aire a lo que, con toda precisión, podríamos denominar fascismo de izquierdas, es decir, esa conciencia de superioridad moral por la cual las reglas están hechas para los otros y si las rompemos nosotros será por algún buen motivo…ese “fin que justifica los medios” siempre que el fin sea el suyo y los medios, los que sean, los usados por ellos. Se trata de acabar con la corrupción pero sólo con la ajena. Arriola está convencido de contar con el arma que, en su momento, barrerá electoralmente del mapa a este tipo de opciones y se equivoca: Puede sacar del cajón todos los dossieres que quiera porque los que están dispuestos a romper la baraja no lo van a escuchar. Puede sacar todas las corruptelas que quiera, puede mostrar que les están financiando los gobiernos de Irán y Venezuela -por cierto, el PSOE también tuvo su propio escándalo de financiación desde el extranjero con el famoso caso Flick ¿se acuerdan?- que nada de eso le servirá a su público pero eso no lo ve Arriola.

Lo más curioso es ver cómo contrasta esa actitud del PP con la mantenida con otro partido con el que, en principio, se supone que podría haber muchos paralelismos: Ciudadanos. El portavoz del PP, Floriano -y si éste es el que porta la voz ¿cómo serán los que la esconden?- habla de “Ciudacans” como forma de atacarlos pretendiendo con ello que sean confundidos con nazionalistas catalanes. ¿El problema es que hayan nacido en Cataluña y que su líder sea catalán? A ver si va a resultar ahora que tienen razón los nazionalistas al hablar de anticatalanismo. ¿Es ésa la baza que piensan jugar? ¿Quieren vestirse también de nacionalcatolicismo al contar que quieren -nada menos- que denunciar el Concordato con la Santa Sede ellos…a quiénes se les ha ido un ministro por discrepancias sobre la ley del aborto, discrepancias que seguro comparte todo su electorado católico?

Según Arriola, todos iremos en masa a votar al PP porque las dos alternativas en crecimiento son terribles: Una es el coco y la otra los catalanes. Con tan elaborados argumentos electorales ¿cómo podríamos dejar de votar al PP? Por mi parte, prometo intentarlo…y estoy bastante seguro de conseguirlo. Lo del “malo conocido” como único argumento no sirve, especialmente si es el propio “malo” el que no encuentra otro argumento para invitarnos a votarle.

Política en España y “soplos de aire fresco”: ¿Quién habló de castas?

¿Cómo estará la política española para que haya quien llame “soplo de aire fresco” a la representación más vocinglera de la mafia que se ha hecho con buena parte de los Departamentos en las Universidades públicas en España? ¿Casta? Difícil encontrar una casta más corrupta y casposa que ésa.

¿Éstos son los grandes renovadores que nos van a librar de la corrupción? ¿Los que a recibir dinero de Irán y evitar toda referencia a la situación allí le llaman “gestionar las contradicciones”? ¿Los diseñadores de la moneda de uno de los países con mayores riquezas naturales y más arruinado gracias a los que se han dejado asesorar por ellos? ¿Los que llaman “faltar un papel” a no cumplir las condiciones para recibir una beca para el sesteo amañada por uno de los suyos? ¿Los que regalan subvenciones a familiares y amigos en los pocos sitios donde han tocado poder y luego dicen ser perseguidos?

Lamentable; casi tan lamentable como que los que están ahora en el poder no tengan otro argumento para permanecer en él que asustar al personal con la llegada de otros aún peores que ellos. Ni lo malo muy conocido ni lo peor un poco menos conocido.

Del mismo modo que las obras de Sabino Arana no fueron editadas por el PNV sino por ABC -eso es mala leche y lo demás son tonterías- la lectura del “Camino de servidumbre” de Hayek y su magnífica explicación sobre cómo y por qué Hitler accedió al poder, podía dar muchas pistas sobre qué esperar de los del “aire fresco”.

Maestros de la manipulación

Ayer, por primera vez vi una entrevista en TVE con el líder de Podemos Pablo Iglesias distinta de las múltiples grabaciones que existen en Youtube.

No se le puede negar el manejo de las tablas televisivas. No es tampoco un zote como algunos glorificados ex-presidentes vistos por sus partidarios como algo parecido al genio de la lámpara de Aladino…hasta que dejaron el poder, destino que probablemente aguarde también al actual.

Sin embargo, hay un problema grave con un personaje que trata de presentarse como la esperanza de regeneración de nuestro país: Miente y manipula en su discurso. Habla para reafirmar la fe que le tienen aquéllos a los que ya ha convencido aunque para los demás su discurso tenga muchos y graves agujeros.

Los periodistas presentes en la tertulia le atacaron bastante…aunque no entraron a fondo en temas como las corruptelas que afectan a su pareja y que pueden ser de gran relevancia si, como parece, Podemos plantea una especie de OPA sobre Izquierda Unida, como mínimo en Madrid.

Cuando le preguntaron por los problemas de uno de sus asociados, Iñigo Errejón, se limitó a quitarles importancia diciendo que se trataba de “un papel”. Uno de los periodistas certeramente le indicó que un papel es también una declaración de la renta como la de Jordi Pujol y que ser “un papel” no limita en absoluto su importancia como trataba de dar a entender Iglesias. Puesto que se enrocó en la historia del “papel”, hubo un momento en que uno de los presentes tuvo que decir en qué consistía el famoso papel y se trataba simplemente de que Errejón no cumplía las condiciones que se le exigían para tener una beca en la Junta de Andalucía. Punto.

Más adelante salió el tema de los pagos en negro y de la financiación proveniente de paraísos democráticos como Irán y Venezuela y las relaciones con éstos. Sobre los pagos en negro, después de una negativa tajante una curiosa justificación: La Agencia Tributaria les había certificado que no tenían pagos pendientes porque, claro, ya se sabe que la Agencia Tributaria registra los pagos en negro para cobrar el correspondiente IVA. La justificación es tan pobre, sólo válida para convencidos e imposible de creer que este insignificante dato -que Hacienda no tiene datos sobre pagos en negro y por tanto una certificación no dice nada- se le haya pasado al escurridizo Iglesias dice claramente que hay algo que ocultar.

Cuando invitó a los periodistas a ir a los tribunales con este asunto, uno de ellos le replicó que, puesto que ha mostrado en otras ocasiones una fuerte tendencia a acudir a ellos ¿por qué no lo hacía ahora ante una acusación tan grave para un presunto regenerador como la de estar cobrando en negro? Cortina de humo como respuesta y cruce de acusaciones con el periodista que le hizo la pregunta.

Dijo, probablemente una de las primeras veces que se conocen, que Venezuela era un país que tenía un gran problema de corrupción. Eso sí, a continuación diluyó esta idea diciendo que también tenía un problema de inseguridad y, para diluirla todavía más, afirmó que al igual que todos los países de la región, entre los que mencionó Colombia.

No contestó a algunas preguntas claves como su posición respecto a la integridad territorial española o si él, Pablo Iglesias, era comunista y el peso que esto tenía en su grupo que ahora, al igual que el famoso “eurocomunismo” de Santiago Carrillo, se nos viste de socialdemócrata y afirma seguir modelos del norte de Europa en lugar de modelos sudamericanos.

Sin duda, el personaje es inteligente y sabe moverse en el medio televisivo pero tiene un problema grave visible para todo aquél que no prefiera mirar hacia otro lado: No es fiable. Sus respuestas a algunas preguntas como el famoso “papel” o sus salidas sobre los cobros en negro indican que sabe esconderse utilizando trucos dialécticos bastante conocidos como diluir las evidencias en contra suya.

Por supuesto, si no es fiable y se pueden encontrar en su discurso evidencias claras de manipulación ¿qué tiene de fiable la reconversión de su grupo? ¿Ya no son leninistas sino socialdemócratas? La conducta exhibida por su líder invita más a pensar en mero tacticismo. Al igual que cuando Tierno afirmó que los programas electorales están para no cumplirse, hagámonos con el poder utilizando un discurso moderado y, una vez con el BOE en nuestras manos, intentemos llevar adelante nuestro programa de verdad, no el que hemos vendido.

Mientras tanto, PP y PSOE se comportan como si fueran dos marcas de una misma corporación (política antiterrorista, política fiscal, política territorial, niveles de corrupción…todo idéntico), a Izquierda Unida se le paró el reloj hace mucho, no está claro a qué juegan Ciudadanos y UPyD y los nazionalistas a lo de siempre…ésa es la clase política de este país.

Windows Knowledge

Perhaps in a moment where Microsoft does not live its best moment, speaking about Windows could be seen as a paradox. However, Windows itself is a paradox of the kind of knowledge that many companies are pricing right now.

Why Windows? You open your computer to find a desktop. The desktop has binders and documents and you have even a trash bin. This environment allows working in the old-fashioned way. We move documents from one binder to another one. When a document is not useful anymore, we put it in the trash bin and everything seems to be perfect…as far as everything works as it’s supposed to work. What happens when we find a blue screen or, simply, the computer does not start?

At that moment, we find that everything was false. Desktop, binders, documents…? Everything is false. Everything is a part of a complex metaphor, good while everything works as expected but fully useless once something fails. What kind of real knowledge does the Windows user have? The Windows user has an operating knowledge that can be enough in more than 90% of the cases. That’s fine if the remaining 10% cannot bring unexpected and severe consequences but we see this kind of knowledge in more and more places, including critical ones.

When 2008 crisis started, someone said that many Banks and financial institutions had been behaving as Casinos. Other people, more statistically seasoned denied that telling that, had they been behaving as Casinos, the situation never should have been as it was because Casinos have probabilities in their favor. Other environments don’t have this advantage but they behave as if they have it with unforeseeable consequences.

Nuevos y viejos fascismos y sectarismo

Pocas veces se toma en consideración que el sectarismo es el padre de todos los fascismos. No aplicar a “los nuestros” las mismas reglas que a “los otros” está en el origen de cualquier fascismo, antiguo o por llegar.

Cuando alguien habla de corrupción, sistemáticamente se refiere a la corrupción de “los otros” y pide la implacable aplicación de la ley para ellos. Si hablamos de “los nuestros”, es distinto porque “el fin justifica los medios” y la corrupción pasa a ser un pecadillo perdonable porque comparte “los principios” o “las ideas”. ¿Qué principios? ¿Qué ideas?

¿No es esto lo mismo que si alguien justifica la Inquisición porque las salvajadas cometidas lo fueron “en nombre de Dios”?

Cuando aparece un partido neofascista y critica la corrupción de “los otros”, no indica cuáles son las medidas que tomará para corregirlo pero, si nos guiamos por el viejo “dime con quién andas y te diré quién eres” cabe sospecharlo y, al final ¿qué nos están diciendo sobre ellos mismos? “Nosotros somos distintos”. ¿Seguro? Los otros son corruptos porque eran corruptibles pero vosotros no ¿verdad?…por eso empezáis por justificar vuestra cercanía con los iraníes basados en el pragmatismo de la política porque “la geopolítica es así“. ¿Y a eso, aceptar la ayuda de los iraníes por consideraciones prácticas, no se le llama corrupción? ¿Cómo habría que llamarlo entonces?

No es problema de personas sino de estructuras. Cuando se liquida la independencia del poder judicial esto es lo que cabe esperar. Podría ser peor…y con la excusa de que los medios de comunicación están controlados por el capital privado, convertirlos en emisarios del Gobierno…ya sabemos el resultado que da eso, tanto en la versión española de la “Prensa del Movimiento” como en el “Pravda” soviético…o sea, la forma de salir de la corrupción consiste no sólo en controlar a los jueces sino en asegurarse de que no se sepa lo que se está haciendo gracias a medios controlados desde el Gobierno.

¿Eso es “lo nuevo” que pretenden traernos? Ayer se celebró el cuarto de siglo de la caída del muro de Berlín y se lanzaron mensajes muy claros sobre las amenazas para la democracia en forma de nazionalismos y totalitarismos de nuevo y viejo cuño. Cierto. Todos ellos están allí y todos ellos tienen en común ese concepto de que las reglas están hechas para “los otros” y saltárselas es disculpable cuando se trata de “los nuestros”. Punto común también compartido por todos los nuevos y viejos fascismos y puesto de manifiesto por la actitud ante la corrupción mostrada por la mayoría de los partidos políticos.

España: Un futuro dirigido por la ira

Posiblemente el mejor análisis de cómo y por qué los nazis llegaron al poder fue el realizado por Friedrich Hayek en 1944: Camino de servidumbre. Hayek identificó correctamente cómo en aquel caso la indignidad fue traída de la mano de la indignación, es decir, cómo grandes masas de población se sintieron estafadas y abandonadas y llegó un momento en que estaban dispuestas a cualquier cosa para librarse de lo que había, incluso dispuestas a traer algo peor.

La llegada de Chávez al poder venezolano se produce tras un fenómeno parecido: La gente, harta de la corrupción de los políticos, está dispuesta a acompañar en su viaje al más vociferante en la denuncia aunque, como en el caso nazi, no sea consciente de que está trayendo algo aún peor que lo que había.

¿Toca ahora el caso de España? Anteayer me comentaba un amigo venezolano que veía la España actual demasiado parecida a la Venezuela pre-Chávez y, en consecuencia, estaba pensando seriamente en la posibilidad de hacer las maletas. La experiencia le llevaba a valorar en su justa medida algo que se está escapando de los análisis de los políticos españoles y sus espléndidamente pagados asesores: La indignación o, como Hermann Tertsch comentaba en un artículo reciente, la venganza.

Cuando surgió el movimiento autodenominado “indignados”, para muchos pudo resultar escandaloso que incluso tomasen su nombre del título de un libro de un estalinista nonagenario pero, como ocurrió con los nazis y como ocurrió con Chávez, consiguieron muchos apoyos no por lo que traían sino por aquello a lo que se oponían.

Los resultados de “Podemos” en las elecciones europeas y los esperados por distintas encuestas en próximas elecciones nos dicen de forma clara que estamos ante un fenómeno similar a los dos señalados: Los políticos están convencidos de que la gente pasará por caja -o por su equivalente, la urna- para volver a votarles por miedo al viaje a ninguna parte que pueda representar la alternativa. Los políticos del PP, además, se frotan las manos porque interpretan a “Podemos” como una forma de fragmentar la izquierda y, por tanto, se ven a sí mismos en el poder durante los próximos 200 años, hagan lo que hagan. Gravísimo error.

Las futuras elecciones no van a venir definidas por el deseo de un cambio político o económico sino por un deseo de librarse de toda esta gente a cualquier precio. No es la primera vez que ocurre así; cuando el PP llegó al poder por primera vez no lo hizo por méritos propios sino por deméritos ajenos: El PSOE de Felipe González se había enfangado en un nivel de corrupción que llevó a mucha gente a querer echarlo del poder. En 2004, los resultados de un atentado aún poco claro hicieron que, de nuevo, se tratase de echar del poder a los que estaban en él y, para ello, trajeron a alguien como Zapatero, personaje al que en 2011 hubo una clara urgencia por echar. ¿Cuál es la diferencia en el momento actual?

La corrupción ha afectado a todos los que han tocado poder hasta unos niveles insoportables. Aunque unos quieren hablar de Gürtel y otros de EREs, el ciudadano ve las críticas mutuas como un teatro en el que ninguno de los contendientes tiene legitimidad para criticar al otro mientras tenga su casa tan sucia como la de aquél al que critica. Los partidos principales e incluso algunos que no lo son tanto y los sindicatos están claramente afectados por la marea de corrupción y todo lo que se les ocurre es acusarse unos a otros. ¿Qué regeneración cabe esperar de esta gente? Ninguna…sin embargo, siguen convencidos de que la gente irá a las urnas a votarles porque, frente a lo que puede venir, todavía son una opción menos mala. Seguramente tienen razón en que, a pesar de todo, son una opción menos mala y, sin embargo, se equivocan en la idea de que la gente irá a votarles.

Las únicas opciones reales son los que todavía no han tocado poder y, por tanto, pueden criticar la corrupción sin que, al mismo tiempo, se hayan visto inmersas en ella como les ocurre a los principales partidos y sindicatos. El votante puede tener muy buenas razones para pensar que con esta gente -partidos y sindicatos establecidos- no se puede ir ni a recoger una herencia y, por tanto, estar dispuesto a no votarlos bajo ningún concepto -esto es lo que los sesudos analistas de PP y PSOE no quieren creer- pero eso no puede significar alinearse con cualquiera que critique lo que hay, especialmente si no clarifica el tipo de mercancía que trae bajo el brazo o, peor aún, si lo que dice y especialmente lo que calla hace pensar en cuál es ese tipo de mercancía.

Quizás si partidos tipo UPyD o Ciudadanos aparcasen sus estrellatos individuales y se dedicasen a ofrecer una alternativa de regeneración conjunta, podrían representar una alternativa interesante. De momento, demasiada gente tiene claro que lo que no votará bajo ningún concepto a la gente que lleva ya muchos años enquistada en el poder. Probablemente es una buena decisión pero, cuidado, no traigamos algo peor. Alemanes y venezolanos nos pueden hablar de ello.

¿A que no sabes quién es Miguel Ángel Olmos?

Ahí van algunas pistas: http://elpais.com/tag/miguel_angel_olmos/a/

Tengo pocas simpatías por IU -en realidad, no tengo mucha simpatía por ningún partido político, incluyendo los de la nueva hornada y acaso ésos y su dialéctica de fascismo de izquierdas me son aún menos simpáticos que el resto- pero la conducta de Miguel Ángel Olmos prueba varias cosas:

  1. Hay gente honrada que accidentalmente cae en la actividad política.
  2. Esa gente honrada puede estar en partidos con los que tengamos poca afinidad pero merece respeto, si no admiración.
  3. Hay golfos que pueden poblar partidos o sindicatos con los que se esté más cercano y nunca se debe anteponer cercanía ideológica a honestidad.
  4. La honradez no es recompensada sino que, muy al contrario, puede ser el billete de ida para el olvido en política.

¿Por qué la honradez es tan mal pagada en política? Sólo se me ocurre una opción y no distingo ni colores ni tendencias: El modelo político español se sustenta sobre la misma doctrina que se sustentó la paz en la época de la guerra fría: La doctrina MAD (Mutual Assured Destruction) que hacía que uno se lo pensase mucho antes de iniciar el ataque puesto que sabía que no podría evitar su propia destrucción.

La doctrina MAD llevada a los entresijos de un partido político significa sólo que la persona honrada es peligrosa. En la medida en que todos estén corrompidos en mayor o menor grado, procurarán no hacerse mucho daño entre sí pero el que no está corrompido no tiene esa hipoteca y, por tanto, puede dinamitar la partida de golfos que ocupan el poder. Por eso procuran que no llegue.¿De verdad nadie sabía, por ejemplo, de las corruptelas de Pujol? ¿O se trataba más bien del miedo a que alguien que lleva décadas en el poder pueda saber demasiado de demasiada gente?

Ésta es la situación y, desde luego, su solución no pasa por modelos fascistoides, sean de color azul o rojo o sean de brazo en alto o de coleta…al final, la experiencia nos demuestra que todos acaban comportándose igual. ¿Alguien puede explicarme, por ejemplo, en qué momento un personaje como Chávez pasó de ser un militar golpista a un paladín de la izquierda? ¿En qué momento se produjo la transformación o, simplemente, no ha existido tal transformación y fue siempre lo mismo? Personalmente, me quedo con la segunda opción. Naturalmente, la misma pregunta nos podríamos hacer con personajes como Verstrynge…de Fuerza Nueva a delfín de Fraga en AP para acabar de asesor de Chávez. ¿Cuándo cambio? Creo que nunca lo hizo.

La solución real es muy sencilla: Independencia del poder judicial y el que la hace la paga. El PP de Aznar -ni siquiera el de Rajoy- prometió devolver la independencia del poder judicial que había liquidado el PSOE. No sólo incumplió la promesa sino que llevó el maridaje entre partidos políticos y órganos judiciales aún más allá. La promesa volvió con el PP de Rajoy y la conducta de su ya felizmente ex-ministro Gallardón fue idéntica a la de la etapa anterior: Un pasito más para conseguir que jueces y fiscales sean meros comisarios políticos.

Eso es lo que hay que arreglar y, si se empeza por tirar por la ventana a las personas honradas, sea cual sea su tendencia política, mal vamos.

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